Del sustrato agotado a gases útiles: una ruta termoquímica todavía experimental
Un estudio de modelado analiza gasificación y reformado con vapor para convertir sustrato agotado de hongos en gases ricos en CO y H2; sus resultados aún no son una planta ni una garantía de baja huella ambiental.
El bloque que queda después de la cosecha
Cuando termina una cosecha de hongos, el sustrato no desaparece. Queda una biomasa parcialmente degradada, con humedad, minerales y carbono que todavía pueden tener usos. Una investigación publicada en Energy explora una opción industrial: transformar ese sustrato agotado en gases mediante gasificación y reformado con vapor.
El proceso propuesto tiene dos etapas. Primero, el sustrato se gasifica usando dióxido de carbono supercrítico o nitrógeno. Después, las fracciones líquida y gaseosa pasan por reformado con vapor para producir gases de mayor valor, especialmente monóxido de carbono e hidrógeno. El artículo es un estudio de diseño y termodinámica: calcula cómo se comportaría el sistema bajo distintos escenarios.
Qué muestra el modelo
A 700 °C aumentó la proporción de productos líquidos frente a gaseosos, una condición favorable para la etapa de reformado. El rendimiento de monóxido de carbono creció al aumentar la temperatura. El hidrógeno respondió a varios factores y no siguió una tendencia constante. En el escenario con CO2 supercrítico, el rendimiento total de CO y H2 fue 1,38 veces el obtenido con nitrógeno.
El escenario con CO2 también requirió más energía, aunque su eficiencia térmica calculada fue aproximadamente 30 % mayor que la del escenario con nitrógeno. Esa comparación describe una métrica del modelo; no equivale por sí sola a menor impacto ambiental total.
La lectura circular
El interés para la fungicultura está en cambiar la pregunta: el sustrato agotado no tiene un único destino. Puede estudiarse para compostaje, enmiendas, materiales, digestión o rutas termoquímicas. Cada alternativa depende de humedad, composición, contaminantes, transporte, escala y energía disponible.
La gasificación de alta temperatura no es una operación de finca. Requiere equipos especializados, control de presión y temperatura y un balance energético que puede cambiar por completo cuando se incluye el transporte y el acondicionamiento de la biomasa.
Límites y próximos pasos
El trabajo no demuestra una planta piloto, combustible comercial, viabilidad económica ni reducción de emisiones durante todo el ciclo de vida. También deben revisarse la composición del sustrato, la presión, el consumo de vapor y CO2, los coproductos y los residuos del proceso.
Por ahora, el resultado es una hipótesis tecnológica bien definida: el sustrato agotado puede entrar en una ruta de conversión de gases, pero todavía hace falta pasar del modelo a pruebas experimentales y comparar esa ruta con alternativas locales.
Referencias
- Tian, K., Yimeng, W. E. I., Zhuang, Z., Wenwen, W. E. I., Jin, H., & Liejin, G. U. O. (2026). Design and thermodynamic study of a supercritical CO2 gasification process coupled with steam reforming for spent mushroom substrate. https://doi.org/10.1016/j.energy.2026.141576
Fuentes
Referencias consultadas para elaborar esta pieza editorial.
Imagen
Imagen relacionada de biomasa fúngica en matraz; no es una fotografía del sustrato agotado ni del proceso de gasificación. Crédito: Luis Fernando Flores LAB — Wikimedia Commons · CC BY 4.0